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A cincuenta años del 68

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En la biblioteca “Manuel Rodríguez Lapuente” del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), se realizó la conferencia: “Tlatelolco 1968 a cincuenta años”, impartida por el Ing. Félix Hernández Gamundi, miembro del Consejo Nacional de Huelga (CNH)del Movimiento Estudiantil Popular de 1968.

 

Hernández Gamundi compartió algunas reflexiones que le surgieron en torno a la conmemoración del 50 aniversario de la masacre de Tlatelolco, la cual describe como: “un crimen catalogado, por los juristas internacionales, como un horrendo crimen de estado, jurídicamente catalogado como un genocidio que se considera como un delito contra la humanidad. Es mucho lo que se ha hablado sobre esta masacre y mucho de lo que se ha hablado del movimiento estudiantil del 68, sin embargo, a cincuenta años de distancia no sabemos cuantas muertes hubo en Tlatelolco”.

 

El miembro de la CNH refirió cómo se llegó a la situación de del 2 de octubre: “el dos de octubre lo que se produce es un acto violento de represión del gobierno del ejercito en contra de un movimiento juvenil popular que había ido incorporando a grandes sectores de la población nacional con una serie de manifestaciones pacíficas”.

 

Félix Hernández detalló la situación que vivieron, él y sus compañeros, en Tlatelolco: “fuimos detenidos alrededor de 4500 personas, de esos, 1500 fuimos llevados al campo militar y 400 confinados a la prisión militar de la ciudad de México, los demás fueron confinados a otros centros de detención y hospitales. A quienes éramos miembros del CNH nos acusaron de 23 delitos, a los que pensaban que no eran miembros del consejo, se les acuso de 6 delitos… ninguno de esos delitos contiene alguna acusación de portación de arma de fuego o arma blanca por parte de los detenidos, ni uno de los más de 4500 detenidos fue encontrado con ningún tipo de arma en su poder”.

 

Para Hernández Gamundi las demandas del movimiento del 68 no representaban una imposibilidad para ser cumplidas, por parte del gobierno: la primera era la libertad a todos los presos políticos del país; segunda, derogación de los artículos 145 y 145 bis del código penal federal; tercera, desaparición del cuerpo de granaderos que se había convertido, sistemáticamente, en el instrumento de represión en contra de cualquier acto de protesta en contra del gobierno; cuarta, el deslinde de responsabilidades y renuncia de los jefes policíacos; quinta, indemnización a los heridos y las personas dañadas; y sexta, la salida de toda la tropa de las fuerzas policiales de las instalaciones escolares.

 

El Ing. Félix Hernández Gamundi enfatizó y dejó en claro que: “el movimiento surgió como consecuencia, una protesta, en contra de una secuela de actos de provocación del gobierno, si bien surgió de esa manera, por la circunstancia política del entorno general del país y del entorno del mundo entero, el movimiento se fue transformando rápidamente en un movimiento de un profundo contenido político, y eso fue lo que el gobierno no supo o no quiso entender”.

Escrito por: 
Abraham Mendoza
Fotografía: 
Archivo
Fuente: 
Difunde CUCSH