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Crece el individualismo en Estados diluidos

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Una tendencia creciente a buscar la prevalencia de la individualidad de las personas y el abandono de los espacios públicos, son dos de los fenómenos notables que están ocurriendo en el momento presente en nuestras sociedades.

 

Así lo estableció el doctor José Igor Israel González Aguirre, profesor investigador adscrito el Departamento de Estudios sobre Movimientos Sociales (Desmos), del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH).

 

En su revisión de lo que acontece en nuestra realidad y que tiene efectos perniciosos sobre los jóvenes, pero también sobre otros sectores de la sociedad, el especialista destacó que “me parece que podemos ver cuando menos dos cosas: una es el incremento de la individualidad que tiene que ver con retirarse de ocupar espacios públicos”.

 

Como consecuencia de este retraimiento, dijo, “tiende a estabilizarse la subjetividad en los espacios mucho más privados; es decir, nos retrotraemos de la esfera pública y cada vez ocupamos menos los espacios públicos”.

 

En lo relativo a las causas del proceso, el investigador se refirió al “libro de Ignacio Lewkowicz (historiador y filósofo argentino dedicado al estudio de la subjetividad contemporánea) que se llama ‘Pensar sin Estado’”.

 

El libro “Pensar sin Estado”, está dividido en cuatro capítulos: Destitución y Agotamiento: Pensar sin Estado, Después del Encierro: La Expulsión, Después del Desfondamiento: Declaración de Naufragio y Dispersión y Contingencia: El Pensamiento en la Fluidez.

 

González Aguirre describió que “el argumento del libro es que la figura del Estado como la conocemos, se ha diluido, ha perdido lo que él llama ‘capacidad instituyente’. Es decir que el mensaje que emite el Estado te interpela a ti como sujeto, de modo que esa interpelación te permite a ti constituirte como sujeto, es decir que tomas el mensaje del Estado y ese te prepara para constituirte”.

 

“Entonces, lo que pasa es que esa fuerza instituyente del Estado tiende a diluirse. No significa que haya desaparecido el Estado, porque ahí están la policía, el ejército y el resto de aparatos de seguridad y control”.

 

Interrogado sobre si la brecha que se dice, se ha abierto entre la sociedad y el gobierno puede ser atribuida a ese proceso, el académico respondió que “es una de las profundas causas de la ilegitimidad en la que están sumidas las instituciones, no sólo las políticas, sino las instituciones en general”.

 

Además añadió que “la armazón institucional ha llegado al límite y se requiere de una renovación. Como decían en los 60 y en los 70, tendríamos que ser capaces de instrumentar una nueva imaginación política”.

 

En opinión del también investigador nacional Nivel I, “necesitamos encontrar nuevos lenguajes que nos permitan, sin escandalizarnos de lo que acontece, empezar a nombrarlo y a partir de ahí empezar a construir cosas distintas, con los pedazos, con las ruinas de lo que tenemos ahora”.

Escrito por: 
Gabriela Díaz García
Fotografía: 
Humberto Muñiz
Fuente: 
Difunde CUCSH