Current Size: 100%

Hambre y violencia mecanismos de control del Estado

200612_pederastia_aa.jpg

El hambre, el consumo, las drogas, los deseos y la violencia, son mecanismos de los que se han valido los Estados -y aún lo hacen- para ejercer control sobre las sociedades, aseguró el doctor David Coronado, profesor investigador del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH). 

 

Afirmó además que la precarización de la vida está intrínsecamente ligada a la violencia y abundó que “acerca del hambre hay una reflexión muy interesante que establece que cuando surge el Estado como ente, al principio habría que hablar de ente nacional, aunque hay que cuestionarlo, también surge la necesidad del hambre, porque es una forma de control, de disciplinamiento”.

 

Para el académico, el Estado modela al individuo “lo va disciplinando y entonces es una forma de control. Aparecen luego las instituciones que son otra forma de control; el consumo, el deseo… Si hablamos de drogas o violencia, el deseo ocupa una parte muy importante, porque la violencia es muy seductora”.

 

La violencia seduce, al decir del doctor Coronado, cuando se la ve  “como una forma de solución, porque soluciona cualquier tipo de problema, cualquier discusión sobre cualquier tema”.

 

La violencia además representa una forma de control, “porque lo que hace la violencia es crear la necesidad de orden. Es decir, si yo soy violento, necesito de orden, necesito de los sistemas de seguridad para mantener mi violencia dentro de cierto ‘acolchado’”.

 

“Este ‘acolchado’, en el imaginario simbólico, mantiene el ejercicio de la violencia dentro de determinados márgenes. Así que me parece que son formas de ejercer control y de generar la necesidad de nuevos tanque, nuevas pistolas, nuevos sistemas de seguridad”.

 

El investigador nacional Nivel I, añadió que además “llama mucho la atención como la seguridad pública tiende hacia la privatización. Esto te habla de cómo el Estado, como promotor de la política pública para instrumentar la seguridad va soltando amarras, va soltando funciones y responsabilidades. Es un proceso cuasi natural en la actual sociedad”.

 

“Entonces, volviendo al problema del hambre, quizás se solvente en alguna medida el problema del hambre, pero la desigualdad se acrecienta y el deseo aumenta, aumenta en tanto que ese inconsciente te mueve a querer poseer muchas cosas. No necesariamente es que necesite, es que deseo tener muchas cosas. Se trata de necesidades, de deseos inducidos”.

 

El doctor Coronado, comentó que el Estado en el momento presente, habiendo dejado de cumplir sus obligaciones de proporcionar bienestar a los ciudadanos,  asume el control y la  administración de la muerte como potestades. 

 

“Se supone que el Estado tiene dos nichos fundamentales: la seguridad pública y la infraestructura. Aunque la seguridad pública manejada como una nueva forma de legitimidad social. Esos serían como los dos nichos de políticas públicas del Estado”, dijo.

 

Como última reflexión, el profesor estableció que  “sin embargo, el deseo de vivir en un coto todos los compartimos, lo vemos como muy agradable. Por ahí va esa creación de deseos…”, finalizó. 

Escrito por: 
Gabriela Díaz García
Fotografía: 
Archivo
Fuente: 
Difunde CUCSH