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Premio a la excelencia Ceneval

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 Las ganadoras de la carrera de trabajo social cuentan su experiencia al recibir el reconocimiento por puntajes sobresalientes

 

"Dicen que lo que bien se aprende nunca se olvida y al momento del Ceneval se me hizo muy fácil", comenta Priscila Mora López, una de las ganadoras del premio del Centro Nacional de Evaluación para la Educación Superior (Ceneval) a los alumnos sobresalientes en dicha modalidad de titulación. Junto a Priscila, Janeth Noralma Pérez, también recibió la medalla y el reconocimiento, ambas por los mejores puntajes.

 

La licenciatura en Trabajo Social del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH) de la U de G, contó con el esfuerzo de estas dos alumnas que demostraron que el examen no es sólo una prueba escrita de sus conocimientos, comprobaron además que el esmero en un examen ceneval conlleva un premio mucho más grande que una medalla. 

 

Priscila, de 22 años, es mamá desde hace 11 meses y desde que se enteró que sería madre, lo más importante para ella fue terminar su carrera en forma y obtener el título para darle lo mejor a su hijo. Es así como, previendo la fecha de finalización de su último semestre, en agosto de 2013, se presentó a hacer el examen en mayo del mismo año. 

 

La mamá premiada tenía en sus planes titularse por tesis con el tema "cómo influye el período de acompañamiento con el alta voluntaria del paciente en el Sanatorio San Juan de Dios", lugar en donde estuvo desarrollando sus prácticas profesionales durante un año. 

 

Comenta sobre el tema: "en ese hospital psiquiátrico, cuando el enfermo internado es menor de edad, es de la tercera edad o tiene riesgo suicida, alguien de su familia tiene que acompañarlo, y se quedan ahí, prácticamente todo el tiempo que estén internados. Pero el tiempo del familiar es tiempo muerto, porque no tienen terapias ni consultas, nada. Yo trabajaba con ellos y me di cuenta que era muy pesado para ellos estar ahí. La idea es ver cómo influye todo ese tiempo, las cosas que dejan de hacer, los roles que tienen que cambiar en su casa, etc. Lo que pasaba era que el mismo familiar pedía el alta de la persona que debería haber seguido internada." Priscila, sin dejar el ímpetu que la lleva a interesarse por el tema, dice que intentará realizar la investigación ya estando titulada. 

 

También comenta que gran parte de su resultado en el examen se lo debe a sus maestros "todos los maestros que me tocaron a lo largo de la carrera son de esos maestros que aprendes o aprendes. No te torturan pero tienen muy buena didáctica, y como dicen que lo que bien se aprende nunca se olvida, al momento del Ceneval se me hizo muy fácil".

 

Priscila está buscando empleo de trabajadora social y dice que quiere ejercerlo en el área de la salud o escolar. Señala que le gusta mucho la salud y sobre todo la salud mental, "porque las personas por más enfermedades o adicciones que tengan nunca pierden el carácter humano, entonces si llegas, les hablas y las tratas de un cierto modo, así van a reaccionar". 

 

Janeth, la otra trabajadora social que obtuvo el reconocimiento, tiene 26 años y terminó la carrera en enero de este año. Ella hizo la carrera en más tiempo de lo establecido porque cuenta que dejó durante dos años la licenciatura en trabajo social y que, ya en el campo laboral, todo la direccionaba a lo que había comenzado. "Volví, terminé la carrera, y fue la mejor decisión que pude haber tomado".

 

Trabaja en el Banco Diocesano de Alimentos Guadalajara A.C. desde hace siete meses y se dedica a supervisar y organizar a 15 comunidades tanto locales como foráneas, aplicar estudios socio económicos a los beneficiarios, supervisar que la distribución del alimento sea equitativa y que exista la participación de toda la comunidad. 

 

Cuenta que planea estudiar una maestría relacionada con el trabajo comunitario para poder crear e implementar proyectos de desarrollo comunitario. Dice que lo que más me gusta es el trabajo y contacto directo con la gente. 

 

La ya egresada comenta que cuando le avisaron del reconocimiento no pudo acomodar sus horarios para viajar ya que la ceremonia de premiación fue en Hidalgo. "La verdad me sorprendió cuando me avisaron que había ganado porque no sabía cómo me había ido en el examen".

 

La medalla que recibieron las alumnas tiene la escrita "Premio Ceneval a la excelencia - EGEL", por un lado, y por el otro una figura de un guerrero azteca gravado. 

 

Sobre el premio

 

El premio CENEVAL al Desempeño de Excelencia en el examen general para el Egreso de la Licenciatura (Egel) fue creado por la Secretaría de Educación Pública (SEP) y el Centro Nacional  de Evaluación para la Educación Superior (CENEVAL), con la finalidad de reconocer y motivar a los egresados de diversos programas de licenciaturas que alcanzan un desempeño excepcional

en el  EGEL, así como para promover la cultura del  mérito y la excelencia académica en las instituciones de educación superior (lES) del país.

 

El premio entró en vigencia en 2011 y la primera entrega se realizó en abril del año 2012.

 

Escrito por: 
Patricia Mignani
Fotografía: 
Patricia Mignani
Fuente: 
Coordinación de Extensión y Difusión