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¿A quién más hay que matar…?

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“¿A quién más hay que matar, a quién más hay que desaparecer? ¿Qué otra cosa debe ocurrir en un país que lleva acumulada una serie de hechos de horror sin resolver…?

 

Esas preguntas le hicieron a Carmen Aristegui, en la conferencia de prensa previa a que le fuera entregado el XII Premio Casa América Catalunya a la Libertad de Expresión en Iberoamérica, el pasado miércoles 19 de julio en Barcelona, España.

 

Y es que mientras en su país, en nuestro adolorido México a los periodistas –como a tantas y tantos más- se les persigue, desaparece, asesina y espía, allende la frontera se reconoce su profesionalismo, su valentía y la trascendencia de su labor en favor de la sociedad y la democracia.

 

En la ceremonia, Gerardo Pisarello Prados quien presidió el acto, narró que luego de haber escuchado las historias de madres de desaparecidos y asesinados en nuestro país, aunque existen reglas institucionales y diplomáticas que en ocasiones pueden llevar a soslayar los hechos: “en el caso de México tenemos que estar a la altura de toda la gente que está dando testimonio hoy, en defensa no solamente de la libertad de millones de mexicanos y mexicanas, sino por la libertad de todos nosotros”.

 

Recordó que “en las últimas semanas, los periodistas mexicanos Miroslava Breach, Ricardo Monluí y Cecilio Pineda han sido asesinados en los estados de Guerrero, Veracruz y Chihuahua. Hace un mes, el periódico Norte de Ciudad Juárez anunciaba su cierre ante la falta de seguridad para sus periodistas. ‘Nos han dejado solos. Luchamos contra corriente, con ataques y castigos de gobiernos y particulares por haber evidenciado sus malas prácticas’, clamaba el editorial del último número”, denunció el académico de la Universidad de Barcelona.

 

Así, el premio otorgado a Carmen Aristegui, como ella misma insistió en reconocer, se hizo extensivo al colectivo de periodistas mexicanos, destacándose repetidamente la peligrosidad del país, según organismos internacionales, para ejercer la profesión. 

 

De ellas, de ellos, Carmen dijo: “todos ellos merecen estar aquí con ustedes, reconociendo sus trabajos, reconociendo el valor y significado que tiene para una sociedad y para una democracia, que haya periodistas que puedan decir, informar a una sociedad”.

 

“Darle realce al papel de los periodistas en un país como México. De qué manera, si no es con el trabajo de los periodistas, una sociedad como la mexicana va a encontrar sus propias claves. Una sociedad como la mexicana que requiere sacudirse, que tiene que sacudirse este pasmo que de pronto nos embarga, esto que de pronto no se entiende desde fuera”.

 

Aclaró Carmen su referencia: “el conjunto de cosas que en cualquier democracia resultarían inaceptables y que nos las hemos tragado”; subrayó de entre ellas: “43 jóvenes estudiantes, estudiantes para ser maestros desaparecidos en un país como el nuestro y una investigación indignante, una investigación en donde queda claro que de lo que se trata es de no saber, en lugar de esclarecer una desaparición brutal como esa”.

 

Pisarello Prados, también miembro del Proceso Constituyente en Cataluña, cerró la ceremonia, memorando que “Albert Camus solía decir que un país muy a menudo vale por lo que valen su prensa y nosotros confirmamos una vez más que México vale por muchas cosas: vale por su gente hermosa, batalladora; vale por el país fascinante que es, pero vale hoy, sobre todo, por sus periodistas, y en nombre de sus periodistas, vale por mujeres como Carmen Aristegui”.

Escrito por: 
Gabriela Díaz
Fotografía: 
Internet
Fuente: 
Difunde CUCSH