Solidaridad Universal Trasn-Historia y catastrofe ecológica en Slavoj Žižek

Entre la catástrofe y la solidaridad: una lectura de Žižek desde la filosofía de la historia

 

La crisis ecológica, la supervivencia de la humanidad y la posibilidad de construir nuevas formas de solidaridad fueron algunos de los temas abordados durante la presentación de la investigación “Solidaridad universal. Trans-historia y catástrofe ecológica en Slavoj Žižek”, a cargo del filósofo e historiador mexicano Dr. Francisco Miguel Ortiz Delgado, de la Universidad de Guadalajara.

 

En la sala de juntas de la División de Estudios Políticos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades (CUCSH), se desarrolló un espacio de reflexión en torno a la filosofía de la historia y al pensamiento del filósofo esloveno Slavoj Žižek, particularmente a partir del concepto de “Trans-Historia”, presente en algunas de sus obras recientes, entre ellas Surplus EnjoymentContra el progreso.

 

La investigación planteó una pregunta que resulta especialmente vigente ante los desafíos del presente: ¿puede una crisis de dimensiones globales convertirse en el punto de partida para una nueva forma de solidaridad entre los seres humanos?

 

Desde esta perspectiva, Ortiz Delgado explicó que el pensamiento de Žižek se distancia de aquellas concepciones que consideran que la humanidad avanza de manera lineal y constante hacia un futuro mejor. En lugar de asumir que existe un destino histórico predeterminado, ya sea asociado con el progreso indefinido, el socialismo, el comunismo o alguna otra forma de organización social, el filósofo esloveno propone observar las contradicciones y rupturas que atraviesan la historia.

 

Uno de los conceptos centrales de la investigación del doctor Ortíz Delgado es la Trans-Historia, entendida como una manera de interpretar el pasado humano que, al mismo tiempo, permite proyectar sus tensiones hacia el presente y el futuro.

 

El profesor Ortiz Delgado señaló que Žižek recupera elementos de diversas tradiciones filosóficas, principalmente del marxismo, el idealismo alemán y el pensamiento de raíz hegeliana, además del psicoanálisis de Jacques Lacan, para analizar las formas en que las sociedades han intentado comprender y transformar el mundo.

 

Bajo esta lectura, la historia no tendría necesariamente un guion establecido. Sin embargo, sí existen momentos de ruptura capaces de modificar profundamente las condiciones en las que se desarrolla la vida social.

 

Esta aproximación permite cuestionar una idea ampliamente arraigada: que el desarrollo tecnológico, económico y científico conducirá por sí mismo a sociedades cada vez más justas, libres y solidarias.

 

En este punto adquiere particular relevancia la crisis ecológica. Para Ortiz Delgado, el pensamiento de Žižek no presenta el cambio climático como una sentencia inevitable ni como un destino previamente determinado, pero sí como una amenaza que obliga a replantear las prioridades de la humanidad.

 

Ante un escenario marcado por el calentamiento global, el deterioro ambiental y la insuficiencia de las acciones emprendidas para enfrentar estos problemas, la cuestión ya no sería únicamente alcanzar una sociedad ideal, sino garantizar la supervivencia y preservar la libertad humana.

 

La reflexión adquiere así una dimensión política y social: una crisis de alcance planetario difícilmente puede resolverse desde acciones individuales o aisladas. Por el contrario, exige respuestas colectivas capaces de trascender fronteras, intereses nacionales y diferencias sociales.

 

Desde esta perspectiva, la catástrofe ecológica puede convertirse en un acontecimiento que modifique las reglas bajo las cuales se organiza la sociedad contemporánea.

 

El concepto de solidaridad universal ocupa un lugar central en la charla. De acuerdo con la interpretación presentada, la magnitud de las amenazas contemporáneas podría obligar a reconocer una condición compartida: los problemas ambientales no respetan fronteras, clases sociales, nacionalidades ni sistemas políticos.

 

Ortiz Delgado explicó que, desde la perspectiva de Žižek, el capitalismo favorece dinámicas centradas en el interés individual, mientras que los nacionalismos, los Estados-nación, el racismo y otras formas de división social dificultan la construcción de respuestas globales.

 

A ello se suman las posturas que niegan o minimizan la existencia y gravedad del calentamiento global, lo que contribuye a retrasar acciones colectivas frente a una problemática cuyos efectos pueden resultar difíciles de percibir de manera inmediata.

 

En este contexto, Žižek ha planteado conceptos provocadores como el “autoritarismo solidario” o un posible “comunismo de crisis”, nociones que Ortiz Delgado abordó como parte de una discusión filosófica sobre las respuestas que podrían surgir ante una situación de emergencia planetaria.

 

Más que proponer soluciones sencillas, estas ideas abren preguntas sobre los límites de la libertad, el papel de los gobiernos y las posibilidades de organización colectiva cuando la supervivencia de la humanidad se encuentra en juego.

 

Durante la exposición también se destacó que Žižek puede ser considerado un pensador pesimista únicamente en cierta medida. Para Ortiz Delgado, su postura puede entenderse mejor como realista, debido a que parte de observar las dificultades que han enfrentado los proyectos filosóficos y políticos que históricamente buscaron construir sociedades más igualitarias y solidarias.

 

El planteamiento no significa renunciar a la posibilidad de transformar el mundo, sino cuestionar la idea de que el progreso está garantizado.

 

Para las nuevas generaciones, señaló el investigador, acercarse a la obra de Žižek puede representar una oportunidad para analizar críticamente la cultura, el arte, la literatura y los fenómenos sociales contemporáneos, además de profundizar en las distintas maneras en que la filosofía ha interpretado la historia.

 

La riqueza de su pensamiento también radica en sus contradicciones y en la transformación de algunas de sus perspectivas a lo largo de sus obras, elementos que permiten analizarlo no como un autor con respuestas definitivas, sino como un punto de partida para la discusión y el pensamiento crítico.

 

Así, la investigación “Solidaridad universal. Trans-historia y catástrofe ecológica en Slavoj Žižek” sirvió para discutir algunos de los dilemas más complejos del presente: qué significa el progreso, hacia dónde puede dirigirse la historia y qué posibilidades existen para construir respuestas colectivas frente a amenazas que afectan a toda la humanidad.

 

La paradoja planteada durante el encuentro permanece abierta: la catástrofe representa una amenaza para la supervivencia, pero también puede convertirse en el acontecimiento que obligue a imaginar nuevas formas de solidaridad y organización social. En esa encrucijada, pensar críticamente el futuro deja de ser un ejercicio exclusivamente filosófico para convertirse en una tarea colectiva.

 

Atentamente

“Piensa y Trabaja”

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Zapopan, Jalisco, 10 de septiembre de 2026

Escrito por: Abraham Mendoza
Fotografía: Fabian Robles
Fuente: CUCSH