Maestría en Desarrollo Local y Territorio

Presentación

La Maestría en Desarrollo Local y Territorio, es el programa de posgrado ofertado por el Departamento de Geografía y Ordenación Territorial (DGOT) a partir de septiembre de 2000 según el Dictamen I/99/492, para todos aquellos/as con un perfil ligado a las áreas de ciencias sociales, económicas o afines.

El programa de estudios que se oferta es escolarizado, tutorial y generacional -de dos años de duración-, mismo que fue modificado en febrero de 2006 según lo establece el Dictamen I/2006/055, el cual aún sigue vigente. A la fecha se reporta el ingreso de su onceava generación, misma que inició el pasado 10 de febrero de 2021, con trece alumnos, nueve nacionales y tres extranjeros procedentes de Cuba y Brasil. 

En términos de sus acreditaciones, la Maestría es un programa integrado al Padrón Nacional de Posgrados de Calidad (PNPC-CONACYT), con nivel consolidado y orientación a la investigación. En 2004 ingresó al Programa de Fortalecimiento del Posgrado (PIFOP-CONACYT); mientras que desde 2006 se incorporó al PNPC-CONACYT, con una acreditación por cinco años, obteniendo reacreditaciones en el mismo nivel en 2011 (cuatro años); 2015 (cuatro años) y 2018 (tres años). 

Respecto al desarrollo local, como perspectiva empírico-analítica, fue propuesta desde finales de la década de 1970, en el campo de la investigación económico-social, centrada en los territorios subnacionales que impulsaban iniciativas de crecimiento económico para la creación de empleo y el ordenamiento territorial (Lozano Uvario, 2021) . 

A nivel mundial, tanto los procesos de globalización, como los de descentralización, propiciaron una mayor incidencia de los gobiernos subnacionales, así como la participación e involucramiento de actores económicos y sociales en la solución de las problemáticas locales, relacionados con la adecuada gestión y el aprovechamiento de los recursos locales, la sustentabilidad, y el impulso de las capacidades locales para lograr una adecuada gobernanza. 

A la par, los planteamientos neoliberales en la aplicación de la política económica, en la agenda de las reformas políticas y sociales, y las recientes formas de internacionalización de la producción y el capital, han dado lugar a nuevas realidades en los territorios nacionales y subnacionales, lo que ha permitido que la perspectiva del desarrollo local adquiera mayor relevancia en el entendimiento de la dialéctica global-local, así como en la participación de diferentes actores en la transformación de la sociedad, con una visión “más concreta y contextualizada del análisis y de las políticas de desarrollo desde cada ámbito local (Alburquerque, 2015: 50)" (Lozano Uvario, 2021).

En este contexto, las políticas de subsidiaridad a partir de las cuales se enfatiza la toma de decisiones por las autoridades más cercanas a los problemas, “basados en principios y leyes generales que ligan los procesos locales con su entorno regional, nacional e internacional (Piensa globalmente y actúa localmente)” (Maass, 2019, p. 30) , reconocen que la escala local se vuelve más eficiente para el manejo de los socio ecosistemas, a partir de las capacidades de acción y apoyo de la población local y los actores sociales involucrados. 

Por ende, analizar los procesos de desarrollo desde el enfoque del desarrollo local permite identificar las dinámicas endógenas basadas no sólo en el crecimiento y el empleo en las comunidades, sino también la valorización de los recursos locales y la consideración de las particularidades sociales, culturales e identitarias de los lugares. Al tomar en cuenta el origen local del desarrollo se valora la emergencia de iniciativas locales y el empoderamiento de los actores locales para actuar e, incluso, ser una alternativa frente a las dinámicas exógenas que se presentan en los territorios. Así también al considerarse no sólo teórico, sino también de acción o práctico, el seguimiento del enfoque permite accionar y gestionar los lugares, con base en sus recursos potenciales, así como las capacidades individuales y colectivas de la sociedad para generar y acumular riqueza según la visión que ésta defina para sí. De ahí que se mantenga como vigente para el análisis de las problemáticas del desarrollo del siglo XXI.

En este escenario, la Maestría en Desarrollo Local y Territorio ofrece a la sociedad en general -nacional como internacional-, y a la jalisciense en particular, formar investigadores con la capacidad de analizar, gestionar y ofrecer respuestas a los problemas vinculados con el desarrollo local, en territorios específicos, así como los que proceden de la dinámica del desarrollo territorial, en la construcción de escenarios actuales y futuros.

La Maestría en Desarrollo Local y Territorio, propugna por desarrollar una formación desde una perspectiva geográfica, integral e incluyente, a partir de la cual los egresados/as se incorporar en el mundo laboral no solo como investigadores/as, sino como gestores/as del desarrollo local, promoviendo la construcción de visiones desde el impulso del territorio y la sustentabilidad, que apoye la construcción de los lugares desde el reconocimiento y responsabilidad de los actores en la conservación de los ecosistemas, en la propuesta de alternativas participativas, mediante un manejo sustentable, comunitario e integrado.