XXIII Seminario Nacional de Política Social: avances, continuidades y cambios de rumbo de la política social en México a la luz de un nuevo sexenio.
El Auditorio Rosario Castellanos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, en la Universidad de Guadalajara, se convirtió en el epicentro del debate académico nacional con la inauguración del XXIII Seminario Nacional de Política Social, un foro que, a lo largo de dos días, reúne a especialistas de distintas regiones del país para reflexionar sobre los avances, tensiones y posibles reconfiguraciones de la política social mexicana ante el arranque de un nuevo sexenio.
Este representa la continuidad de una tradición académica de más de tres décadas y un espacio de análisis crítico en un contexto marcado por profundas desigualdades, transformaciones institucionales y cuestionamientos sobre el rumbo del modelo de bienestar en México.
La realización del seminario es resultado de una articulación entre instituciones académicas y redes de investigación: el Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades, el Centro Universitario de Ciencias Económico Administrativas, la Red Mexicana de Investigación en Política Social y el Observatorio de Desigualdades del CUCSH.
La ceremonia inaugural estuvo encabezada por un presídium integrado por figuras relevantes en el estudio de la política social; la doctora Patricia Córdova Abundis, secretaria académica del CUCSH, en representación de la rectora la doctora Dulce María Zúñiga Chávez; el doctor Gerardo Ordóñez, presidente saliente de la REMIPSO; el doctor Enrique Valencia, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara y presidente honorífico electo de la REMIPSO; y el doctor Máximo Jaramillo, profesor investigador de la Universidad de Guadalajara y coordinador del XXIII seminario.
Desde este espacio, las autoridades coincidieron en subrayar la pertinencia del seminario como un instrumento para evaluar críticamente los resultados de la política social reciente, particularmente en el contexto de la llamada Cuarta Transformación (4T), así como para proyectar escenarios futuros.
En su intervención, la doctora Patricia Córdova planteó que México atraviesa una “coyuntura crítica” caracterizada por la coexistencia de avances en ciertos indicadores sociales y persistentes brechas estructurales.
Señaló que, frente a procesos de precarización y crisis que afectan a amplios sectores de la población, las ciencias sociales tienen la responsabilidad de generar nuevas interpretaciones y propuestas. En ese sentido, destacó el papel del CUCSH como un espacio comprometido con el análisis riguroso y con la visibilización de los grupos históricamente marginados.
En su intervención el doctor Gerardo Ordóñez dijo que el seminario también fue ocasión para conmemorar la trayectoria de la Red Mexicana de Investigación en Política Social, una red que ha articulado durante tres décadas a investigadores interesados en comprender y transformar la política social en México.
El doctor Gerardo Ordóñez recordó que este proyecto surgió como una iniciativa para vincular esfuerzos dispersos en el país, logrando consolidarse como un referente académico. Subrayó que el seminario ha funcionado no solo como un espacio de discusión, sino también como un semillero formativo para nuevas generaciones.
Por su parte, el doctor Enrique Valencia ofreció una lectura histórica más amplia: desde su origen en 1995, el seminario ha acompañado los momentos más críticos del país, incluyendo crisis económicas, reformas estructurales y cambios de régimen político.
El saldo de este esfuerzo es significativo, enfatizó el académico: “más de 17 libros y 300 artículos académicos que documentan la evolución de temas como pobreza, desigualdad, política económica y derechos sociales”.
El doctor Enrique Valencia detonó preguntas clave para el nuevo sexenio, las cuáles dijo que más allá del balance histórico, el seminario abre interrogantes fundamentales sobre el futuro inmediato del país: ¿Es sostenible el aumento del salario mínimo sin transformaciones estructurales en la economía? ¿Puede consolidarse un sistema de derechos sociales universales sin una reforma fiscal profunda? ¿Qué modelo de política social prevalecerá: uno focalizado o uno universal?
“Estas preguntas atraviesan las discusiones del seminario y reflejan la complejidad de diseñar políticas públicas en un contexto de restricciones económicas y demandas sociales crecientes”, mencionó el investigador.
El coordinador del seminario, Máximo Jaramillo, enfatizó que este encuentro no debe entenderse como un evento aislado, sino como un proceso continuo de diálogo y construcción colectiva del conocimiento.
Al definirlo como una “charla colectiva”, destacó su capacidad para incidir en la formación académica y en la construcción de nuevas perspectivas críticas. “Asistir a estos espacios cambia la vida”, afirmó, al subrayar el impacto que tienen en estudiantes e investigadores.
El seminario se definió como un programa amplio y multidimensional que a lo largo de dos días, despliega una agenda intensa organizada en mesas de discusión y paneles magistrales.
Durante la primera jornada, los análisis se centraron en una visión panorámica de la política social en los últimos gobiernos, abordando temas como la redistribución del ingreso, el comportamiento del gasto social y los debates conceptuales entre focalización y universalismo.
Las discusiones avanzaron hacia temas específicos: Política laboral y salarial, con énfasis en el salario mínimo y la equidad de género; Evolución de la pobreza y la desigualdad, desde el periodo neoliberal hasta la actualidad; Seguridad alimentaria y acceso a derechos básicos; Políticas educativa, energética y de salud, destacando tensiones estructurales en el sistema sanitario
El XXIII Seminario Nacional de Política Social reafirma su papel como uno de los principales referentes en México para el análisis crítico de las políticas públicas orientadas al bienestar. Esto, comentaron los expertos, en un escenario nacional marcado por la incertidumbre: “el seminario deja claro que el pensamiento crítico, el diálogo interdisciplinario y la investigación rigurosa siguen siendo herramientas indispensables no sólo para entender la realidad, sino también para transformarla”, explicaron.