Sustentabilidad, memoria y acción colectiva: el Tercer Foro Internacional en Guadalajara
En el auditorio Rosario Castellanos del Centro Universitario de Ciencias Sociales y Humanidades se inauguró el Tercer Foro Internacional sobre Sustentabilidad y Transformaciones Territoriales, un espacio que reunió a académicos, colectivos sociales y especialistas de América Latina para debatir los desafíos socioambientales más urgentes de la actualidad.
El presídium del acto inaugural estuvo conformado por tres destacadas académicas: la doctora Alicia Torres Rodríguez, jefa del Departamento de Estudios Socio Urbanos; la doctora Elizabeth Vargas García, coordinadora de la Maestría en Relaciones Internacionales de Gobiernos y Actores Locales; y la doctora Diana Serrano Camarena, profesora-investigadora del Departamento de Estudios del Pacífico.
La apertura estuvo a cargo de la doctora Alicia Torres Rodríguez, jefa del Departamento de Estudios Socio Urbanos, quien planteó desde el inicio una idea clave: la sustentabilidad no puede reducirse a un concepto técnico o normativo. “Es un campo de disputa, reflexión y acción colectiva”, afirmó, subrayando que los problemas ambientales deben entenderse como parte de sistemas socioecológicos complejos.
El foro se articula en torno a ejes como la gobernanza del agua, la acción climática, la sustentabilidad urbana, la cooperación ambiental y el papel de las juventudes. Esta estructura responde, explicó Torres Rodríguez, a una contradicción creciente: los problemas sociales y ambientales están profundamente entrelazados, pero a menudo se analizan por separado. En ese sentido, corrientes como la ecología política o los estudios del Antropoceno han demostrado que la crisis ambiental no es solo una cuestión de escasez, sino el resultado de relaciones de poder, modelos económicos y decisiones políticas que han generado territorios desiguales.
La elección de la fecha, 22 de abril, no fue casual. Durante su intervención, la académica evocó las Explosiones de Guadalajara de 1992, recordando que no se trató de un accidente aislado, sino de una cadena de negligencias institucionales, falta de regulación y débil gobernanza urbana. “Los riesgos no son naturales, son socialmente construidos”, enfatizó, llamando a convertir la memoria en motor de transformación. En este contexto, la sustentabilidad se presenta no como una opción, sino como una necesidad histórica ligada a la justicia social.
Por su parte, la doctora Elizabeth Vargas García, coordinadora de la Maestría en Relaciones Internacionales de Gobiernos y Actores Locales, destacó que el foro busca ser un punto de convergencia entre distintas voces, tanto locales como latinoamericanas. El objetivo es fomentar el diálogo entre actores sociales, universitarios y gubernamentales para impulsar políticas públicas que mitiguen los efectos del cambio climático, con propuestas que puedan escalar de lo local a lo global.
En la misma línea, la doctora Diana Serrano Camarena resaltó la importancia del trabajo académico colrativo. Subrayó que el foro no solo mira hacia el exterior, sino que también busca fortalecer la investigación desde la academia para comprender mejor los escenarios actuales y responder de manera más efectiva a las necesidades sociales. La participación de investigadores de países como República Dominicana y Puerto Rico amplía el alcance del diálogo y enriquece las perspectivas regionales.
Tras la inauguración, se llevó a cabo el panel “Voces del río y evidencia científica: resultados toxicológicos 2024 en la Cuenca Lerma-Chapala-Santiago”, donde se desarrollo el conversatorio “Defensa socioambiental de los ríos Lerma y Santiago: experiencias organizativas, gobernanza territorial y acción colectiva, moderado por el doctor Enrique Castillo Figueroa. En este espacio participaron diversas organizaciones como Un Salto de Vida A.C., H2O Lerma con Encanto A.C. y el Observatorio Metropolitano La Piedad-Pénjamo, quienes compartieron experiencias de defensa socioambiental y acción colectiva.
El conversatorio puso sobre la mesa una realidad que a menudo se percibe lejana para los habitantes de la Zona Metropolitana de Guadalajara: la crisis del Río Santiago y del Lago de Chapala está directamente conectada con la vida urbana. Lejos de ser paisajes distantes, estos cuerpos de agua son el punto de llegada de una larga historia de contaminación, pero también de resistencia social.
En la cuenca Lerma-Chapala-Santiago habitan cerca de 105 millones de personas. La región presenta altos niveles de marginación: el 70% de la población es urbana, pero una parte significativa vive en condiciones de alta y muy alta vulnerabilidad, especialmente en estados como Guanajuato, Jalisco y Michoacán.
El diagnóstico ambiental es alarmante. La cuenca alta, en el Estado de México, enfrenta una contaminación industrial y urbana crítica. En la cuenca media, en el Bajío, predominan fertilizantes y pesticidas con altas concentraciones de nitratos y fosfatos. En la cuenca baja, particularmente en el tramo del Río Santiago tras recibir descargas de la zona industrial de El Salto, se registran metales pesados como arsénico y plomo, además de ácido sulfhídrico, responsable del olor característico del río.
De acuerdo con el Instituto Mexicano de Tecnología del Agua, existen cerca de mil sustancias químicas presentes en el Río Santiago que no están contempladas en la normativa vigente, lo que dificulta su regulación. Este panorama se inserta en un contexto nacional donde el gobierno federal impulsa un proyecto de saneamiento y restauración de los ríos más contaminados del país, Santiago, Atoyac y Tula, como parte del plan 2024-2030.
El foro, más allá de ser un espacio académico, se consolida como un punto de encuentro entre conocimiento científico, memoria histórica y acción colectiva. Los debates que ahí se desarrollan buscan no solo comprender la complejidad de los problemas socioambientales, sino fortalecer las capacidades de intervención desde la sociedad civil, los distintos niveles de gobierno y la academia.
La sustentabilidad implica asumir responsabilidades compartidas, reconocer las desigualdades estructurales y transformar las condiciones que hacen posibles los desastres. La memoria, en este contexto, deja de ser pasado para convertirse en una herramienta activa de cambio.
Atentamente
“Piensa y Trabaja”
“40 años de la Feria Internacional del Libro de Guadalajara”
Zapopan, Jalisco, 22 de Abril de 2026